Arquitectos y referentes inmobiliarios consultados por LA GACETA dijeron que, aunque no es un dato menor el hecho de que la construcción haya crecido en San Miguel de Tucumán un 35% entre 2009 y 2010, eso no mejora la situación social frente a la vivienda. Es una inversión puesta en un freezer en muchos casos. De ahí a que se vendan las casas, a que se alquilen los departamentos, es otra historia, dijo un profesional independiente. Puede sobrevenir una sobreoferta, que hará caer un poco el mercado inmobiliario. La realidad es que crece la actividad, como inversión, pero no hay créditos, agregó.
El presidente de la Federación Inmobiliaria Argentina (FIRA), el tucumano José Gordillo, no opina lo mismo; dice que el crecimiento de la construcción per se ya implica una mejora de la calidad de vida de muchas personas. "Si en 2010 se autorizó la construcción 215.000 m² aquí, ¿cuánta mano de obra se generó? Mucha. Eso es mejor calidad de vida", aseveró. En cambio, dijo que conviene hablar de otro problema relacionado que en verdad no se resuelve: el déficit habitacional. "¿Este crecimiento está solucionando el déficit habitacional? No. Acá hay una mayor inversión, lo que genera un movimiento económico en la provincia y da trabajo. Pero, ¿adónde y a quiénes están destinados los emprendimientos? Con la falta de créditos que hay hoy, la gente no está pudiendo acceder a la vivienda", dijo Gordillo.
El dirigente aseveró que un grave perjuicio para el país ha sido la privatización del Banco Hipotecario Nacional. "Nadie ha logrado reemplazarlo. Hay una demanda muy grande de alquileres. Y estas inversiones, que se reflejan en el crecimiento de la construcción en Tucumán, son destinadas pura y exclusivamente a alquileres. En otros casos, a gente con poder adquisitivo, que apuntan a unidades de lujo. Pero en ningún caso a satisfacer una gran demanda insatisfecha de vivienda particular", sostuvo.
El presidente de la Federación Inmobiliaria Argentina (FIRA), el tucumano José Gordillo, no opina lo mismo; dice que el crecimiento de la construcción per se ya implica una mejora de la calidad de vida de muchas personas. "Si en 2010 se autorizó la construcción 215.000 m² aquí, ¿cuánta mano de obra se generó? Mucha. Eso es mejor calidad de vida", aseveró. En cambio, dijo que conviene hablar de otro problema relacionado que en verdad no se resuelve: el déficit habitacional. "¿Este crecimiento está solucionando el déficit habitacional? No. Acá hay una mayor inversión, lo que genera un movimiento económico en la provincia y da trabajo. Pero, ¿adónde y a quiénes están destinados los emprendimientos? Con la falta de créditos que hay hoy, la gente no está pudiendo acceder a la vivienda", dijo Gordillo.
El dirigente aseveró que un grave perjuicio para el país ha sido la privatización del Banco Hipotecario Nacional. "Nadie ha logrado reemplazarlo. Hay una demanda muy grande de alquileres. Y estas inversiones, que se reflejan en el crecimiento de la construcción en Tucumán, son destinadas pura y exclusivamente a alquileres. En otros casos, a gente con poder adquisitivo, que apuntan a unidades de lujo. Pero en ningún caso a satisfacer una gran demanda insatisfecha de vivienda particular", sostuvo.